Japón Monogatari

Descubran la historia de la guerra entre Clanes legendarios, guerreros unicos en medio de una tierra de criaturas mitologicas


    Cementerio de Recuerdos

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    Arick Kurokami
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    Cementerio de Recuerdos

    Mensaje  Arick Kurokami el Mar Nov 09, 2010 8:02 pm


    jajaja see bueno para los que estubieron en el otro foro, esta historia ya la habia subido y estaba incompleta ahora la subo aqui.... y sigue incompleta jejeje por los cambios que hubieron ya saben a que me refiero pero en general es lo mismo
    es un poco el pasado de Arick para que entiendan masomenos porque es asi ( de nostalgica para no decir emo XDD) espero les guste

    I .-Aniversario

    En una mano llevaba un balde con un racimo de lirios blancos y unas cuantas flores silvestres que había recogido en el camino, en la otra traía incienso y una tableta para quemarlo.
    El dia estaba llegando a su fin, el cielo mostraba tonos naranjas y nubes rosadas mientras el sol se iba ocultando poco a poco para cuando ella llego al cementerio. Al parecer no era la única en ese lugar, había una anciana mujer que estaba orando en la misma lapida a la que se dirigía, ésta alzo la mirada encontrándose con los ojos grises de Arick

    -…Arick?..eres tu? – la mujer se acercó hacia la chica con pasos dudosos mientras sus ojos se llenaban de esperanza

    -Hana –san…. – susurro el nombre de aquella mujer que tenia años de no ver

    Hana era una mujer mayor, con su vida hecha y que dedicó a los servicios de la familia Kurokami, fue la figura materna que estuvo con Akane y ella durante mucho tiempo, ya que su madre y Hana siempre fueron buenas amigas, siempre procuraba su bienestar cada que podía, antes de que su padre muriera, si no estaban entrenando, estaban ayudando a Hana con los quehaceres de la casa Kurokami, pero cuando su padre murió y su tio Gingetsu tomo cuidado de ellos, ya era muy poco el tiempo en que podían ir a verla

    -por un momento creí que el espíritu de Akane se me había presentado…pero eres tu, mi niña – la anciana acaricio su rostro al estar mas cerca de la única Kurokami que podía respirar en ese lugar. El corazón de Arick, se hizo pequeño al escuchar el nombre de su hermana. Inesperadamente la mujer llamada Hana la abrazo con ternura, a lo que Arick simplemente se dejo caer.

    Extrañaba tanto que la abrasasen de aquella forma, extrañaba tanto, el que alguien le demostrara afecto y estuviera contenta de su presencia. Tanto tiempo sumergida en un mundo de sangre y peleas, de rechazo, odio y poder le habían hecho olvidar lo que era un ambiente familiar, de amor, de alegría.

    -pensé que nunca volveríamos a verte donde has estado?- preguntaba la señora con lagrimas en los ojos

    -perdóname, Hana-san….se que he estado ausente mucho tiempo…pero lo importante es que ya estoy aquí – tomo la mano de Hana mostrándole una sonrisa

    - llegas a tiempo para el aniversario de tu hermana-
    Arick y Hana separaron frente a la lapida con el nombre de Akane, a su lado estaban otras dos con el nombre de sus padres, el cementerio tenia un lugar especial para la familia Kurokami. Las dos mujeres prendieron incienso y rezaron un poco en silencio, al poco rato volvió a hablar la mujer mayor

    - hace màs de 7 años que no sabemos nada de ti…ni de tu hermano – su tono de voz era serio pero a la vez lleno de preocupación
    Arcik sabia que volver sin decir una palabra de donde habia estado iba a ser difícil y màs con una persona que cuido de ella desde niña

    -ni siquiera viniste al funeral de tu tio , comprendo que Gingetsu no fuer el mejor de los tios…pero has olvidado visitar a tu hermana por que? – de pronto su tono se volvió reclamatorio, Hana quería saber donde estaba la hija de su mejor amiga, era un instinto materno que había en ella

    La mención del nombre de su tio le hizo apretar los puños escondidos en sus largas mangas, obviamente no iba a ir al funeral de ese bastardo, de aquel hombre que le arruino la vida y que la sumergió en un mundo oscuro, no necesitaba ir como hipócrita a llorar sobre su tumba, no se merecía eso, no de ella, no necesitaba ir a ver por ultima vez el rostro de su tio…después de todo, ella le había dado fin a su vida.

    -Hana, recuerda que aun sigo con los Ookami no Yoru, y lo que pasa en el clan, se queda en el Clan- hablo seria sin mirar a Hana usando de pretexto a su Clan
    – además….después de que me entere de la muerte de Akane… realmente no tenia ganas de regresar…- eso lo dijo honestamente

    La verdad era que seguía llena de ira por lo que Gingetsu les había hecho a su familia, el matarlo no le había causado una satisfacción total, estaba triste, deprimida, furiosa, su hermana había muerto sin que ella pudiera estar a su lado, no sabia nada del paradero de su hermano, Arick tenia que hacer trabajos sucios y deshonrosos a base de engaños de si tio alegando que eran para el Clan clandestinamente y a su él no parecía importarle todo lo que pasaba externa e internamente, quedarse en la casa principal seria muy arriesgado tanto para ella como para las personas que ella apreciaba, entre ellas Hana

    Hanna sabia que el código de los Lobos era serio, que pertenecer a esa casa era un honor para los integrantes de la familia Kurokami, después de todo su padre llegó a ser uno de los mejores samuráis entre las filas de los Ookami. Todavía recordaba cuando les quería enseñar modales y las tradiciones hogareñas a las gemelas, pero desistió cuando vio que se desempeñaban mejor con un arma en las manos además que pasaban más tiempo con su hermano y padre.

    -comprendo…aquí también fue difícil aceptar que Akane había muerto…màs por Ichinose…siempre le tubo un afecto muy especial…y que probablemente ninguno de sus hermanos vendría al funeral…me sentí decepcionada de ti a decir verdad…ustedes siempre compartieron unos lazos muy fuertes, nunca estaban separadas por tanto tiempo, eran como uña y mugre-

    Las palabras de Hana apretaban el corazón de Arick, realmente le dolía no poder estar a su lado cuando más la necesitaba, pero no podía hacer nada para evitarlo, Gingetsu la tenia atada con sus estupidas misiones

    - Akane te necesitaba, preguntaba por ti-
    -Basta Hana entiendo…-
    - no había día en que no despertara con la ilusión de verte y hasta deliraba con que te veia en sus sueños-
    -ya no sigas Hana!!- interrumpió dejándose caer de rodillas por fin la presion, al culpa y todo aquello que se guardaba desde hace años habia explotado y las lagrimas amenazando por salir- lo que más quería en el mundo era estar con ella, poder sujetar su mano y apaciguar su dolor, no había nada màs que yo deseara que estar con ella, no lo entiendes? – pronto las lagrimas recorrieron sus mejillas, miraba hacia abajo a sus puños cerrados llenándose de tierra

    -no sabes lo difícil que fue aceptar que se había ido y yo no estuve con ella, no le pude decir adios, regresar fue tan duro que pensé en irme nuevamente, recorrer las mimas calles que camine a su lado, ver a las mismas personas que nos confundían cuando pasábamos juntas, los lugares donde crecí con ella, volver a esta ciudad llena de recuerdos de Akane y Sakuya fue tan difícil y doloroso – sollozaba gritando lo que estaba en su corazón, siempre se le había hecho difícil esos temas

    Hana se arrodilló junto a ella rodeándola con sus brazos

    -perdóname….te entiendo…. Pero aquí estas…y nosotros estamos para ti –

    Se quedaron unos minutos así mientras la joven calmaba sus sollozos
    -Gracias Hana- susurró
    - te dejare a solas con Akane…estoy segura de que tienes cosas que contarle – sonrió tiernamente Hana, antes de darle un beso maternal en la frente – pasa a la casa, preparare la cena - la noche estaba dominando el cielo, el cementerio se veía oscuro salvo algunas velas que habían encendido, Hana saco una lámpara la cual prendió para iluminar su camino dejando en una penumbra a Arick.

    El incienso ya iba por la mitad, desprendiendo un hilo de humo que se perdía en el viento, la joven de ojos grises tenia la mirada perdida en algún punto de la lapida de su hermana, lentamente alzo la mano para acariciar los bordes de los kanjis del nombre de su gemela.
    Sacó las flores que aun tenia en el otro balde y poco a poco las acomodo en las 3 lapidas que estaban frente a ella

    - padre, madre…Akane, perdónenme, actué cobardemente, no fui lo suficientemente fuerte para enfrentar el dilema y ahora nuestra familia ha sido reducida a uno…no tengo la seguridad de que Sakuya siga vivo… he perdido a mis hermanos, nos los cuidé como debía… perdónenme – su voz apenas salía de su garganta, se mordió el labio para evitar salir màs lagrimas
    -Akane… Se que es tarde, pero nunca deje de pensar en ti…soñé tantas veces contigo…en volver a estar juntas, nunca deje de estar contigo en mis pensamientos – dijo después de un leve silencio - recuerdas cuando entrenábamos, cuando tu o yo nos lastimábamos, a ambas nos dolía,.. pude sentirte..agonizando ,,, en mis peores pesadillas te escuchaba llamándome y me sentía horrible estar tan lejos de ti- nuevamente las lagrimas le brotaron inundando sus grandes ojos grises, el liquido saldo recorría su rostro para caer en sus ropas
    - tu y yo compartíamos un lazo que ni siquiera Sakuya comprendía …te extrañe tanto-

    Sus manos subieron hasta su cuello donde el colmillo blanco, sujetándolo con fuerza, Su hermano le había regalado aquel colmillo de lobo años atrás, Sakuya siendo un miembro muy activo del Clan y bajo la tutela de su tio siempre lo enviaban a misiones a lugares lejanos y misiones que tardaban días haciendo que cada día los hermanos Kurokami se alejaran más, por eso Sakuya les entrego su collar, símbolo de su graduación como samurai en una misión especial con su padre, se lo había ganado por su valor, fuerza y control ante las situaciones, de esa manera recordarían que él seguía con ellas, que si necesitaban a su hermano, a través de aquel colmillo el estaría con ellas. Y en este momento Arick se sentía sola, en aquellos 7 u 8 años había defraudado no solo a su familia, si no a su Clan y sobretodo a ella misma.

    Un fuerte viento sopló en el cementerio, fuerte pero a la vez sutil que al pasar entre los árboles causaba el sonido silbante de un alma en pena. El viento apagó todas las velas dejando a Arick en una oscuridad total, donde ni siquiera las luces del cielo nocturno le podían alumbrar. No sabia si era ella o la sensación de estar a solas en aquel viejo cementerio, pero sentía esa paranoia de ser observada y de sentir una presencia a tu lado

    Sus años de entrenamiento con los Ookami no Yoru le habían enseñado a desarrollar y canalizar sus sentidos e instintos naturales facilitándole la detección de presencias humanas pero aquella presencia… no era humana y sin embargo no era hostil, sino calida y extrañamente familiar.

    “- …onne-san …-”

    La chic a de cabello corto escucho una voz casi imperceptible en el viento, volteo hacia su izquierda esperando ver algo, el ambiente era frió cada respiración que daba sacaba algo de bao, su corazón comenzó a palpitar rápidamente, esa era una situación extraña que no le había pasado desde que tenia 6 años

    “-…onne-san..-”

    Arick comenzó a voltear rápidamente a sus lados, estaba segura de que no era su imaginación, había escuchado claramente esa voz, dirigió su mirada una vez más a la lapida de su hermana, cual fue sus sorpresa al ver una sombra translucida parecida al humo que iba y venia formando cada vez más definida la imagen de su hermana, dio un paso hacia atrás abriendo los ojos en asombro

    -A….Akane…? – dijo dudosa…no estaba segura de lo que veía, si una invención de su imaginación o realmente estaba viendo el fantasma de su hermana “no, no…deje de ver fantasmas hace mucho tiempo” pensaba negando con la cabeza, tratando de no perder de vista el espectro de Akane que desaparecía y aparecía en distintos lugares, cada vez más cerca de ella.

    Recordaba perfectamente aquellos años donde tanto Akane como Arick se asustaban en su propia casa cuando veían algún espíritu cerca del altar familiar, Sakuya siempre estaba ahí para calmarlas y decirles que solo era su imaginación, su padre culpaba a Sakuya por espantarlas con cuentos de terror, pero ellas seguían insistiendo que eran de verdad, pero poco a poco dejaron de verlos, o simplemente sus mentes se enfocaron en otras cosas.

    “- tu sabes que soy real…onne-san jijiji-”

    La difunta gemela había aparecido una vez más pero esta vez frente a frente de Arick, quien inmediatamente se llevo las manos a la boca ahogando un grito

    “- espere este día tanto tiempo…-”

    La voz de Arick se entrecorto aun no creyéndole a sus ojos – Aka…Akane.. – sus ojos abiertos como platos seguían derramando más lagrimas, de felicidad y de asombro

    “-ya no llores…has llorado suficiente-”

    Su voz, era calmada, lejana, pero clara, era como un eco jugando con el viento, volvía a ser dulce y amable justo como la recordaba antes de que el opio la cambiara

    -Yo tenia tantas cosas que decirte … -

    “- a pesar del mal que me hicieron, que dejé que me hicieran, perdoname por el mal que yo te hice- “
    Hablaba el espíritu de su hermana, que se desvanecía como humo y volvía a aparecer en otra parte

    -pero…tu eres la que me debe de perdonar – no sabia exactamente de que debía perdonar a su hermana cuando ella le fallo cuando más la necesitaba

    “- no lo entiendes?...fui muy egoísta, de no haber sido tan débil, si tan solo yo no hubiera insistido tanto en que regresaras a mi lado… no debí haberte llamado en nuestros sueños, no hubieras sufrido tanto …-”
    Se podía notar que el fantasma de Akane estaba triste, el aire se puso más frío

    “- mi persistencia se convirtió en culpa, una culpa que jamàs te abandonó, porque yo nunca te dejé- ”

    Seguía sin comprender, Akane se veía realmente arrepentida, justo como Arick se veía hace unos momentos

    “- ya estaba muerta desde hace tiempo no me pude salvar de mi misma y pensé…que si no podías venir…entonces yo iría hacia ti- ”

    Su espíritu desapareció y volvió a aparecerse detrás de Arick donde sintió unos fríos e intangibles brazos que la rodeaban en un escalofriante abrazo, la sensación fue desagradable al principio por la frialdad y extrañeza de su presencia, pero no hizo algún atento por alejarse de ella

    “- perdóname por hacerte sufrir tanto… nunca deje de protegerte…a ti o a Sakuya-”

    Ahora comprendía varias cosas, cosas extrañas que le había pasado en sus viajes tratando de olvidar los crímenes que hizo, el más grande de todos…el asesinato de un miembro de su familia…de su propio Clan.
    Recorriendo el país se tubo que enfrentar a situaciones muy peligrosas donde siempre pensaba que tenia la suerte de su lado…pero en realidad pudo haber sido la presencia de Akane?, cabía la posibilidad de que fuera así.

    -espera… dijiste Sakuya?...esta vivo? - pregunto volviéndose hacia el espíritu de su hermana, quien simplemente asintió con una sonrisa bondadosa e inocente, pero que en sus ojos podía ver claramente un dolor imborrable

    “- no dejes que se vaya tambien…- “

    Su voz se iba apagando cada vez mas su espíritu no volvía a reaparecer…se marchaba

    -no espera!!, no te vayas, todavía no, por favor quédate! - llamo tratando de atrapar el humo fantasmal

    “- me alegro mucho que me visitaras…onne-san… seguire con ustedes -”

    El aire volvió a su temperatura normal, el viento dejo de soplar con fuerza, la noche volvía a ser como cualquier otra, Arick seguía en medio del cementerio, frente a la lapida de su hermana y sus padres, cerro los ojos que inconcientemente seguían derramando lagrimas, apretó con fuerza sus puños.

    Aun tenia cosas que hacer, por eso ella seguía viva, por eso aquellas situaciones peligrosas resultaban a su favor, extrañamente… no podía dejar este mundo… no todavía, habían muchas cosas que hacer para poder restaurar el nombre de su familia

    - volveré el año siguiente…te lo prometo –


    II.- Casa de Recuerdos


    Ya tenia varios días de haber regresado a Kyoto y de haber tenido esa ”charla “ con mi hermana, además de que pasé un buen tiempo con mis antiguos camaradas del Clan, vaya que si había pasado el tiempo

    Ese día del cementerio Fui a cenar con Hana me contó muchas cosas que habían pasado desde mi ausencia. Me comentó que se la situación se puso tensa, al descubrir el supuesto suicidio de mi tio Gingetsu, varios elementos de la policía y del Clan hicieron investigaciones sobre que o quien le obligo a ese extremo, pero nadie encontró grandes indicios.

    “Claro que no, me encargue de que no hubiera sospechas para nadie “ pensé escuchando a Hana. Poco después llego Ichinose y su hermana menor Chiyo, los nietos de Hana, yo recordaba a Ichinose, pues también formaba parte del Clan de los Lobos,
    juntos charlamos varias cosas del Clan pero sobretodo de lo mal que la paso con la muerte de Akane. Ichinose sentía un gran afecto por ella, ya lo había notado desde hace tiempo. Akane solía ser algo tímida respecto a eso y siempre era yo la que tenia que juntarlos para que cruzaran palabras. Ichinose era un joven muy lindo, guerrero valiente y dispuesto a lograr sus metas, además de bastante gracioso, además era de las pocas personas que realmente sabia distinguirnos, sabia bien quien era Arick y quien Akane, cuando la mayoría de las personas siempre nos confundían, era el joven perfecto para mi hermana…aunque en realidad sentía miedo de que pronto mi hermana me dejar por un chico… debia acostumbrarme a la idea de que algun dia ella haria su vida, casandose y tal vez tenr hijos…tal vez dejar el clan…sin embargo las cosas cambiaron.
    Le constó trabajo hacerse a la idea de que había perdido a una chica muy especial, aun así, se sentía bien con él mismo al no guardarse sus sentimientos
    - al menos se lo hiciste saber…velo de la manera positiva, ella también te quiso mucho – traté de animarle – me agrada ver que de igual manera continuaste con tu vida –

    - es lo que ella hubiera querido no es así? – Ichinose me miró con una mirada que no necesitaba respuesta, él ya la sabía.

    -nunca comprendí por que no regresaste en cuanto te avise de su condición…pero supongo que habrás de tener tus razones – comento triste Ichinose

    - no había día en que no pasara a verla…Realmente me deprimí mucho verla en ese estado…pero creo que…sucedió lo mejor, al fin pudo descansar –

    -muchas gracias Ichinose…por todo el apoyo por no abandonarla-, tal vez no lo demostraba bien nunca he sido buena con eso pero, realmente apreciaba su comprensión.

    -es una persona que jamás olvidaré – me auguró el joven castaño – pero dime ahora que has vuelto que harás? Te quedarás de nuevo en el Clan o…planeas irte de nuevo?-

    -quiero continuar donde me quede, este es mi hogar, este lugar tiene los màs valiosos recuerdos que tengo y a las personas que más aprecio -

    -será genial tenerte de vuelta en el Clan – me sonrió Ichinose. Seguimos comentando sobre la situación actual que estaba viviendo el país, más que nada la capital, donde un desequilibrio en la nueva era estaba causando muchos movimientos entre los clanes, de eso no cabía duda, había pasado un par de semanas desde que tuve un pequeño encuentro desafortunado con un Clan enemigo.

    -pues en ese caso necesito entrenar más, - le dije
    - acaso has estado holgazaneando?-

    -claro que no, pero necesito estar fresca, mucho más fresca en cuanto las técnicas del Clan, he estado entrenando por mi cuenta pero es diferente a ser supervisada por el Maestro, por cierto Kojiro-sensei, aun esta de instructor de lobos? –

    - por supuesto, me ha estado enseñando varias técnicas con el bo, no es mi especialidad pero ya es una nueva técnica, quieres retomar tus clases con èl?-

    - si me acepta- en realidad estaba apenada, la verdad era que Kojiro Amano era uno de los mejores maestros samuráis dentro de los Ookami pero sobretodo, un buen amigo de mi padre, quien trataba a mis hermanos como sus propios hijos, lamentablemente Kojiro perdió a su único hijo debido a una grave infección en una herida de batalla, a pesar de todo eso, nunca dejo de enseñar o de brindarnos apoyo en nuestros entrenamientos, y no sabia como reaccionaria Kojiro–san cuando me viera de regreso, si se alegraría, o se decepcionaría…

    Fueron unos días después cuando pude convivir con sus antiguos camaradas, Souso y Yura, en compañía de un nuevo integrante Renji, fue un día inolvidable, poder convivir con mis hermanos lobos de esa manera, escuchar lo que había cambiado y sucedido en el Clan, brindar y el mayor gesto fue el que le ayudaran a reparar mi antigua casa, la casa Kurokami.

    La casa estaba realmente abandonada, hasta habían formado pequeños rumores entre los niños de alrededor, unos decían que estaba embrujada, otros que estaba maldita, otros que guardaba un gran tesoro, afortunadamente ninguno de esos chiquillos se aventuro a traspasar la propiedad de mi familia.

    El día en que regrese, no me sentía con ánimos de pasar la noche en mi casa…. Por suerte Yura me ofreció quedarme con ella, ya extrañaba su compañía. Cuando éramos chicas y por alguna razón nos castigaban a Akane y a mi, nos separaban, ese era el gran castigo, pero Yura aparecía y solíamos escabullirnos para jugar o entrenar a nuestro estilo, cuando nos tocaba alguna lección juntas era realmente divertido, aunque Akane a veces no participara mucho, siempre éramos Yura y yo las que nos metíamos en problemas. Por desgracia…o por fortuna eso no era muy seguido, ambas teníamos familias muy estrictas con esto del entrenamiento, había días en que no nos podíamos ver debido a los deberes y entrenamientos de nuestras propias familias.

    Vaya todavía no empiezo a arreglar bien mi casa y ya estoy teniendo recuerdos nostálgicos. El jardín principal estaba lleno de hiervas y plantas grandes, pero Souso e Ichinose se encargaron de eso ahora se veía mas decente y transitable. Dentro de la casa, lo primero que hicimos fue arreglar las tejas y vigas desvencijadas del techo, a pesar de que todos me ayudaron no terminamos a cubrir bien todo el tejado, aun habían partes que faltaban reparar, pero como ya no teníamos material, así lo dejamos, avanzamos en desempolvar las viejas cosas que “ adornaban” la casa, limpiando la cocina, fumigando armarios, matando bichitos raros, poco a poco, se volvió menos tétrica la casa, se veía mejor y decente , al menos ya estaba libre de polvo, alimañas y con gran parte del techo reparado, les di las gracias por toda la ayuda, bien que me sirvió porque yo sola no hubiera podido hacer tanto en un día.

    Subí al cuarto donde el techo aun no estaba reparado, si llovía podía causar una gotera y tirar más pedazos del tejado, asi que fui a ver que había ahí para poder salvarlo de una posible lluvia.
    Subir por la vieja escalera de madera, a solas con la tarde avanzada dejándome pocos rayos de sol para ver, me hicieron sentir una sensación extraña, la madera crujía y chillaba a cada paso que daba, de tanto en tanto volví mi vista hacia atrás…segura de que mis pasos no eran los únicos. Llegue al ático, o el cuarto que usábamos para guardar cosas durante todo el año, ahí era la parte de la caza que aun faltaba reparar. Como era de esperarse todo estaba cubierto de polvo y con un olorcillo a humedad. Todo ahí parecía mas viejo de lo que era.

    Mi curiosidad me atrajo a unos baúles que se veían bastante familiares “ por que será? Por que es de tu familia?” hasta mi propia voz interna es sarcástica conmigo….

    Saque con dificultad uno de los baúles, en el interior había un kimono blanco algo carcomido por el tiempo, supuse de inmediato que era uno de los kimonos favoritos de mi madre, más adentro había un sable gastado, “ una de las primeras armas de papá”, pensé admirando el viejo sable, lo coloque a un lado mío,
    - creo que seria bonito ponerlo en una pequeña repisa en el salón principal o en el pequeño dojo.-

    Seguí indagando, en lo que parecía ser el baúl con l as pertenencias más valiosas de mis padres. Lienzos con poemas románticos “ no pensé que papá fuera tan cursi” tabletas con nuestros nombres enmarcados, en madera tallada, era un pedazo rectangular que decía “ Tesoros de la Familia : Sakuya Arick Akane.”
    Eso dibujo una enorme sonrisa en mi rostro, habían varias cosas que pensé que serian buenas para llenar la casa que a pesar de estar más restaurada, seguía viéndose vacía.
    Otro crujido de madera llamo mi atención hacia la puerta del cuarto… no había nada o tal vez un gato vagabundo o un ratón…
    - tendré que conseguir veneno -

    El siguiente baúl era más grande y pesado, cuando quise jalarlo una manilla se rompió enviándome directo al suelo, levantando el polvo, me levanté rápido para abrir una de las ventanas y evitar que muriera asfixiada por tanto polvo.

    El sol comenzaba a ocultarse tras los árboles, y unos rayos dorados atravesaron la ventana, dibujando una línea fantasmal de partículas de polvo, al menos había más luz, más luz como para que pudiera notar toda la bola de artilugios que la familia había estado guardando por generaciones, “por cada cosa un recuerdo”, según mi padre ahora cobraban más significado esas palabras viendo aquel ático, parecía un cementerio de recuerdos…regresé al baúl y al abrirlo no pude evitar sentir una nueva ola de nostalgia al ver su interior, eran cosas de mis hermanos y mías, juguetes, recuerdos, ropas, adornos, todo.

    Ahí estaba Riku, la muñeca que Sakuya gano para Akane en un festival, restos de mi cometa favorita, la que se me rompió innumerables veces y que Sakuya siempre lograba reparar…para que se volviera a romper, estaba la vieja shinai de Sakuya que papá le dio cuando cumplió 12 años, eso y muchas otras cosas, habían papiros con dibujos mal hechos “ por dios yo dibujaba así?”, cartitas que nos solíamos enviar a escondidas, hojas con practicas caligráficas, de los 3…los míos eran los más feos.

    También encontré dibujos de mis compañeros del Clan, había uno de Ichinose y Akane que les había hecho para molestar a Akane
    -jaja vaya todavía existe, pensé que Akane lo había quemado jajaja se puso roja cuando lo vio –
    El viento entro por la ventana refrescando el lugar pero a la vez levantando el polvo y alborotando los papeles que había sacado, el viento hizo de nuevo aquel sonido silbante…aullante y la madera crujió de nuevo, me paré inmediatamente, esta vez si vi alguien cruzar el pasillo, pero cuando volví a fijar mi mirada en el pasillo….no había nada

    -el polvo me hace ver cosas-…eso dije…pero me puse a pensar que quizás solo me estaba dando excusas para algo que ya sabia… no pensé más en eso y regresé al baúl.

    Era genial poder recordar esos buenos tiempos, encontré otro donde estaba con Yura, Souso y yo, estábamos en escalerita yo era la más bajita por supuesto. Recordé como habíamos conocido a Souso, mi hermano me contaba sobre sus compañeros en algunas lecciones y misiones hablaba de Souso y un tal Gennosuke…creo que este ultimo era el hermano de Yura, no lo recuerdo muy bien, creo que lo vi solo un par de veces y después no supe nada de él y a Yura no parecía gustarle hablar de él así que nunca insistí, pero gracias a Sakuya pudimos conocer a Souso, era un sujeto agradable y censillo, me agradaba verlo pelear tiene un estilo muy bueno y único, era muy relajado, le gustaba bromear con nosotras, además solía equivocarse entre Akane y yo, típico, aunque él e Ichinose eran de los que nos “defendían” por así decirlo de aquellos que nos subestimaban solo por el hecho de ser mujer. Era otra cosa que me gustaba del Clan, la mayoría tenia una mentalidad muy abierta, dentro no éramos hombres o mujeres, simplemente samuráis, guerreros de corazón

    Me recargué en una de las cajas que habían entre todas esas cosas, estar tanto tiempo agachada en esa postura me trajo un pequeño dolor de cuello “ como esta bola de muchachos jóvenes saludables terminaron enfrascados en algo tan peligroso?” pensé

    “ acaso había algo en el ambiente lo que nos hizo nacer con esta convicción?...a caso era obra de algún poder milenario que despierta cada tanto de años y por eso nacimos con corazón guerrero?, o simplemente las circunstancias, la era en que nacimos nos guió en este camino?... era nuestro destino?”

    Obviamente me hacia preguntas sin respuestas, tome las cosas que iba a utilizar para la casa y… ¡ahí estaba otra vez!, el ruido del piso crujiendo…pasos, esta vez no lo perdería de vista, me acerque aun con las cosas en mis brazos, con pasos sigilosos, al final del pasillo vi la silueta de alguien, era una persona no me lo pueden negar, estaba apunto de tener una mejor vista cuando una maldita pelusa entro en mi ojo!

    Maldita sea, abrí los ojos rápidamente, pero no había persona…solo las sombras que jugaban conmigo y mi mente…” a quien quieres engañar?...ya sabes lo que viste”…si, mi voz interna tenia razón.
    El día estaba dando paso a la noche, el cielo ya estaba de un color púrpura, la casa estaba en penumbra y yo…me largaba a casa de Hana, mi casa aun no estaba lista para ser habitada de nuevo. Tome lo que necesitaría y baje rápidamente las escaleras, a medio patio principal me volví hacia mi querido hogar para contemplarlo…” ya comprendo porque creen que esta embrujada…si se ve tétrica” me volví a dar la vuelta para salir de la casa Kurokami.

    La loba de ojos grises había dejado una vez mas la cueva familiar, sin darse cuenta de las sombras que se asomaban por las ventanas, inquietas…ambulantes… felices…pronto su dueña volvería a casa, sólo era cuestión de tiempo.


    III.- Fantasmas ( en nueva construccion 40% hecho)



    la tercera parte hablara màs sobre el misterio de los Kurokami y la conexion con al Clan Ookami no Yoru y obvio...de la daga de la Noche...
    a bueeeno pues solo aguarden

    Nota de Autor: si ven algun nombre que no debe estar solo avisanme ( nombres de otro foro)


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    ++something somewhere out there keeps calling++
    ***It´s a Lonely Life, but It´s the Path I Choose ***
    ...Is The Path Of The Wolves ...

      Fecha y hora actual: Vie Nov 24, 2017 10:30 pm