Japón Monogatari

Descubran la historia de la guerra entre Clanes legendarios, guerreros unicos en medio de una tierra de criaturas mitologicas


    Kekkon ( priv. )

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    Kobayashi Ryunosuke

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Kobayashi Ryunosuke el Mar Abr 12, 2016 7:19 am

    Siguió comiendo en silencio, con la pulcra intención de no mostrar lo avergonzado que se sentía. Si hubiera estado en casa también hubiera hecho lo mismo. Su tío, a diferencia del amable y mordaz Jamal-sama, lo hubiera abofeteado por faltar el respeto con tal comportamiento, debía cuidar mejor lo que decía. Empezaba a sentirse frustrado, estresado y cansado. "Y apenas ha pasado media hora", pensó, y después se dio cuenta que el chico albino de antes no estaba. Aclaró la garganta bebiendo agua y se atrevió a sonreír.

    —Apreció mucho las obras de artes que vienen desde el extranjero, creo que mi comentario se ha malinterpretado —miró su comida y después fugazmente a Kamil, volvió sus ojos peculiarmente azules al líder—, no fue mi intensión expresar "odio hacia los extranjeros", hacerlo sería negar la tradición que existe en mi clan de acoger a todos aquellos que lo deseen y por lo cual la población de extranjeros a aumentado en los últimos años, aunque ciertamente he nacido en una cuna privilegiada donde se me ha instruido bajo la tutela de un hombre cien por ciento tradicional —sonrió con suavidad—. Sin contar que el Segundo es un increíble samurai y forjador de katanas, la mía la ha forjado él y jamás me ha fallado en proteger mi vida y aquello que es importante para mí —su rostro se iluminó. Hablar de Sakurai-dono le hacía sentir feliz, miró de reojo a Kamil y no pudo evitar sonrojarse, miró su comida—. Ahora... mi hoja también protegerá a la princesa si ella desea que así sea... puesto que hay guerreros magníficos entre sus filas, Jamal-dono, sobre todo Kotetsu-senpai —expresó más relajado la serpiente—. Creo que su clan es realmente fuerte.

    Volvió a tomar agua cuando por poco escupe el líquido tras el comentario de Vito-san. Limpió las comisuras de su boca imitando a Kamil. Y sólo sonrió herido tras la respuesta de la mocosa mimada. Suspiró, y se enfocó mejor en Jamal que parecía un hombre interesante. ¿Cómo alguien como Jamal-dono y Ayami-sensei habían podido engendrar semejante niña complicada?

    —Hablo dos idiomas, además del japones, aunque no podría decir que los hablo con fluidez... según los profesores los japoneses no podemos dejar de cargar el obi en nuestra forma de hablar —sonrió divertido—. Hablo inglés y francés... durante un tiempo intenté aprender italiano, pero... ocurrieron cosas y el maestro no pudo seguir visitando la residencia Kobayashi —contó.

    —Jamal-dono... ¿más tarde me permitiría ofrecerle salir a ver los cerezos del jardín a Kamil-hime? Aunque si lo pienso es un poco tonto, ella no necesita apreciar esto pues está en su casa y debe conocer a la perfección el hermoso jardín que tienen... —sus manos sostenían los cubiertos con un poco de dificultad que trataba de discimular—. Sería agradable presumirle algún día el jardín que poseemos en mi clan, estoy seguro que le iba a complacer —concluyó volviéndola a ver, en ésta ocasión con un poco más de reparó.

    Parecía una de esas bonitas muñecas de porcelana extranjeras que su hermana coleccionaba religiosamente apartadas de todas manos curiosas que pudiesen arruinarla. Esa muñeca le estaba siendo dada a él. Más allá de gusto o sentimentalismos, empezaba a comprender el significado de la alianza y la difícil misión que se le había encomendado. Si podía cuidar de forma apropiada de aquella pequeña dama iba a ser capaz de cuidar un clan. Apartó su mirada cuando su vista se llenó de Sakuragi Kamil y volvió a comer.

    Torció la sonrisa y observó a Vito serio, aceptando el reto y la advertencia del hombre, Kobayashi Ryunosuke no iba a retroceder bajo ninguna circunstancia. La serpiente prevalecería por sobre cualquier veneno que los escorpiones quisieran inyectar en él.
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    Vito Bennett

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Vito Bennett el Mar Abr 12, 2016 2:22 pm

    Hice una mueca de dolor, algo exagerada mientras me giraba para ver ami querida hermana por lo menos ahora había desviado la atención de ella, pero note que el pequeño Hebi mostraba algo de buena educación algo de aplaudir ya que casi abría jurado que el chico no duraría ni dos minutos después de su fatidico error.

    -Claro Kamil-chan un traje occidental es mas facil vestir, pero lo que cuenta es el porte la elegancia no se regala. [Pequeña lagartija]
    Lo ultimo se lo dije susurrando ya que era un juego común que tenía con los gemelos, tome los cubiertos y comodandolos para cortar la carne mientras miraba al Hebi y a Jamal no me di cuenta y accidentalmente, digo accidentalmente me corte, juro que no se como paso, simplemente el cuchillo se me resblalo después de oír decir al chico que deseaba salir a ver los ceresos con mi querida hermana, es que, había que estar medio tonto por que que carambas le ven a los ceresos ?? para que necesitan estar solos ? ¡¡¡ por mi no saldrían ni para darse los buenos días.

    Un mozo que estaba detras de mi se acerco para servirme un poco de agua y al ver de reojo mi plato coloco una servilleta de color marrón, sobre mi mano, era una costumbre ya que Jamal había dado instrucciones de que por ningún motivo mi enfermedad debía salir a oídos de alguien fuera del Clan, el mozo discretamente me toco el hombro y con la mirada señalo la herida que estaba cubierta por la servilleta.

    -...

    Me quede sin palabras odiaba tener que salir de la habitación más si no sabía que carajos contestaba Jamal, estaba seguro que mientras estuvieran aquí siempre estarían vigilados pero no quería verlos solos, mucho menos juntos, AH ¡¡ mi imaginaciónn comenzaba a darme imagenes de ellos y no me gustaban para NADA.

    -EH, Van a tener que disculparme, Padre, Kamil niño Hebi... Con permiso.

    Tome con una mano el pañuelo marrón para apretar la herida mientras me levantaba y hacía una reverencia a los demás, cuando pase alado de Kamil le golpe con mi codo la cabeza todo en un tono jugetón para que me regresara a ver y poder amenazarla con la mirada " PORTATE BIEN " al pasar alado de Jamal le dirigi una mirada y una reverencia al momento de estar junto a el abrí el pañuelo para dejarle ver el motivo por el cual me retiraba, era molesto tener que salirme así, pero solía pasar que si no tenía cuidado con un corte al momento tendía a olvidarlo y podría pasar algo que mucho después lamentaria, como perder otro ojo.

    _____________________________________________________________________________________________________

    Sale nenes, de mi parte es todo, al menos que me llamen ¬_¬ Kobayashi ¡¡¡¡ me voy por que me lleva mi usser así que cuidadito con lo que hagas ami Kamil-chan ¡¡¡ te estoy vigilando¡¡¡¡¡
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    Jamal

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Jamal el Mar Abr 12, 2016 5:21 pm

    El moreno entre cerro la mirada viendo directamente al chico serpiente cuando hablo, parecía tener cierto temor por dañar la reputación de su tío ¿o era su imaginación ? le recordo un poco al propio Jamal de joven, mejor dicho de niño pre adolecente solo que él siempre fue mas precoz ( al menos eso deseas Jamal no sabes lo que este niño sea en las sombras ) claro siempre pensaría mejor de los demás cuando trataran a su niña ¿no? sin embargo hacer el papel de padre no siempre se le daba bien como en estos momentos, comenzo a sentirse agraciado con el chico, "le gusta el arte " eso decía que su futuro yerno ? sería alguien con gran calidad, sobre todo alguien que podría entender una platica cuando le hablara de este o ese pintor, dejo los cubiertos en la mesa sobre el plato a medio comer y alargo la mano para tomar un poco de vino servido con anterioridad por la mosa del servicio.

    -Es agradable que sepas de arte, Hebi-kun, pero me agrada más que seas sincero no tolero las mentiras y no se si debas saber lo que hacemos con los mentirosos.

    Tomo un largo sorbo de vino mientras miraba al chico, su platica convenientemente le parecio de lo mas interesante.

    - No me irrita que digas que te molesta y prefiero que no pienses en ir como nosotros si te apetece vestir de manera tradicional, hazlo, si gustas usar traje me viene bien, es por esto tambíen que estas aquí, de lo contrario no le daría la mano de mi mas preciosa joya a nadie.

    Acaricio con su izquiera la barbilla perfilada mientras los escrutaba sin ninguna discreción, espero mientras sonriente le mostraba la blanca dentadura, de reojo puedo ver el pequeño desliz de sus hijos pero de inmediato regreso su vista hasta el invitado principal el cual había hecho una observación bastante pertinente que a su ojo de buen negociador no pudo dejar pasar.

    -Dices que el Segundo de los Hebí es un increible forjador de katanas, algo oí de eso, me gustaría poder verlas y claro hacer negocio con tan interesante artesano- Cruzo los dedos para despues recargar su barbilla en ellos. - Sin duda sera ahora tu nueva actividad aprender Italiano, capricho mio y espero que me des ese gusto Hebí-kun. Pero acabas de recalcar algo que me parece de lo mas acertado, tu katana ahora tendra un fin pequeño señor - Le apunto con el dedo- Pero debes saber que hay mas en juego que solo decirlo, piensalo bien, ya que como te dije por ley aquí - Señalo y dejo caer su dedo con cierta firmesa que las copas de todos vibraron al momiento del Lider

    -No se miente y se cumple lo que se promete. Algo dificil pero si se predica se llega siempre alo que se quiere.

    El lider parecía diferente al hablar así, aun vestido como mozo podría hacer temblar con su forma de mirar no necesitaba armas ni quiera palabras fuertes, solo era el poder de liderazgo.

    -Ella tiene mi permiso siempre que lo desee, pero hebi-kun debes tomar en cuenta de que si algún día ella llegara a abandonar estas tierras sera solo por su voluntad y deseo acompañada claro de su hermano gemelo con quien esta muy ligada espero que lo entienda.

    Estaba por agregar algo más pero Vitto llamo su atención al disculparse para retirarse de la mesa, aunque hubiera deseado no lo hiciera tuvo que ceder al notar la herida de su hijo mayor, suspiro ante el recuerdo de tan rara enfermedad y lastimosa situación, pero el tiempo le había dicho que hacer mas escandalo de ello era solo lastimar el orgullo de él, algo que Jamal jama permitiría. Así que lo disculpo con un movimiento de mano para que fuera a descanzar, ya lo vería mas tarde ahora, debía asegurarse de que el niño serpiente reciera algo que no le gustaría nada.
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    Kamil Sakuragi

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Kamil Sakuragi el Jue Abr 14, 2016 12:14 am

    Kamil dejo escapar un suspiro algo distraído mientras escuchaba la disculpa de la joven serpiente, sus palabras tenían un algo que la irritaba, incluso cuando se mostraba amable, se preguntó que sería aquel detalle sin lograr obtener una respuesta que le fuese satisfactoria. No fue sino hasta que le escucho hablar del segundo en su clan al cual le guardaba un afecto tan especial que finalmente pudo comprenderlo, su sonrisa en ese momento era natural, nada fingida o forzada. Y sin darse cuenta ella misma había sonreído al escucharle, aun mientras estaba concentrada en el juego de siempre con su hermano mayor, en aquella expresión no había rastro de sarcasmo o burla, ella también era legítimamente feliz cuando estaba cerca de su familia.

    La joven le saco la lengua a su hermano al escuchar su comentario en un gesto completamente infantil, no se dio cuenta del impacto que sus propias palabras habían tenido en su invitado, o las de su nii sama hasta que fue aludida por la conversación que el joven Hebi mantenía con su padre. Alzo una ceja con cierta incredulidad mientras miraba al joven, ni siquiera se dio cuenta de la herida que su hermano se había producido al distraerse del mismo modo. ¿Iba enserio con lo de la invitación?, la razón por la que se hacía a sí misma aquella pregunta no tenía que ver con el hecho de que conociese o no los cerezos de su jardín a la perfección.

    Al igual que su padre, su propio temperamento la obligaba a estar cerca de las cosas hermosas, las cosas que le conmovían. Música, arte, literatura, la propia esencia de la naturaleza estaba plagada de belleza, que le llenaba de nostalgia remontando a recuerdos lejanos de felicidad cuando su familia se encontraba completa, y la que le robaba el aliento en cada explosión de colores que le demostraba el eterno proceso de renovación. A un así el motivo que la llevaba a cuestionarse la seriedad de su pregunta, incluso aunque era su padre quien la entregaba, le agradara o no, no quería sentir la realidad de que era un objeto más en una transacción comercial.

    No obstante, su padre se encargó de explicarle al joven del clan Hebi que al menos por ahora Kamil seguía siendo dueña de sí misma y por ende capaz de decidir si quería o no declinar su invitación, y eso le hizo cuenta de que no lo haría por ningún motivo, le era imposible negarse por una serie de factores en los que no quería ahondar, pero nada tenían que ver con que buscase su cercanía. La curiosidad seguía ahí, al igual que la molestia que sentía con solo mirarlo. El modo en que ambos se juzgaban mutuamente le recordaba a uno de sus clásicos literarios favoritos… no es que la pequeña serpiente y Darcy tuviesen características similares entre sí, sin embargo, al pensar en un futuro que podrían llegar a compartir, debía esperar que de algún modo llegasen a comprenderse.

    Miro entonces a su hermano levantarse de la mesa y por un momento sintió el impulso de pedirle que se quedara, porque si él se iba entonces no tendría un modo de seguir aparentando tranquilidad, sin embargo, ella no era egoísta, no podía serlo cuando se trataba de la salud de su querido hermano, quien antes de irse la observo de la manera en que solía advertirle que se comportara. Distraídamente se llevó la mano al punto en que él le había golpeado con suavidad y le sonrío, podía ser realmente molesto, pero ella le quería de igual modo. Kamil se quedó mirando aquella espalda ancha hasta que la perdió de vista con cierta añoranza, mientras el resto del comedor se llenaba de seriedad, un ambiente tan poco usual que le hizo sentir incomoda.

    Se dio cuenta entonces de que aquellos ojos azules la miraban con intensidad mientras ella dejaba a un lado sus cubiertos de cortar la carne, el postre era su parte favorita y sin embargo tuvo la certeza de que no llegaría a comerlo, su estómago era un caos, normalmente cuando se veía enfrentada a su caos interno era Hayato quien la tranquilizaba, Hayato era su roca como ella era la vitalidad de su hermano, el habría sido capaz de interpretarla y calmar sus miedos, si no estuviese tan ocupado enfrentándose a los propios. Su padre era consiente de esa realidad y por eso lo había mencionado, quizá también para recordarle a Kamil lo que estaba en juego, ella quería regresarle su madre el pequeño que era su hermano y también a sí misma.

    Parpadeo con suavidad y alzo el rostro para enfrentarse directamente con los profundos ojos de Ryunosuke -Kobayashi-dono- uso su apellido a proposito para mostrarle que recordaba sus costumbres japonesas, mientras dejaba que su rostro adoptara su sonrisa más tranquila y diplomática, no iba a demostrarle que sus palabras le habían herido, principalmente porque no había motivo para que le hirieran, después de todo eran solo la realidad -No podría pensar en una idea más estupenda, es la fecha perfecta para mirar los cerezos – los suyos estaban ahora en plena floración. Deliberadamente omitió contestar a su otra pregunta, aunque deseaba ver los jardines del clan Hebi, aún era muy pronto, si accediera sería como rendirse completamente ante aquel jovencito a quien estaba prometida, y aun no estaba segura de que estuviera preparada.
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    Kobayashi Ryunosuke

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Kobayashi Ryunosuke el Vie Abr 15, 2016 6:20 am

    Era un hecho, Vito-san odiaba a Ryunosuke. El menor rió irónico para sus adentros lo primero que su tío le había pedido no hacer -ganar enemigos innecesariamente- lo había hecho con bastante facilidad, quizás era un don que tenía el menor, no lo sabía. Tomó más agua y después de que le sirviesen como dictaba el protocolo y etiqueta extranjera. Agradeció en voz baja a la mucama que lo había hecho escuchando, siempre escuchando, lo que Vito declaraba. Claro, un traje occidental era fácil de usar, cualquiera excepto el Segundo de su clan, el Segundo odiaba esos trajes pero le gustaba mucho que el líder o sus hijos lo usaran, quisquilloso y fetichista. Alzó la mirada de su plato cuando Jamal-sama volvió a hablar.

    —Hakama y haori o saco y pasntalón, ambos me vienen bien, Jamal-dono —sonrió suavemente y afirmó después de ingerir el bocado a su comida.

    —Segundo-sama es realmente bueno —exclamó otra vez con voz educada—. Su familia durante generaciones a forjado las armas de todos los altos líderes del clan Hebi... de hecho fue su padre el que reparó la legendaria Kokkai la katana que arrancó de la cuenca del ojo el ojo del oni del mar —dijo divertido—. En un par de años planeo hacer el examen para obtener a Kokkai... es el premio mayor en el clan pero sólo aquel que vence a líder en combate puede exigirla —puesto que dudaba mucho que líder se la diera por su propia voluntad, suspiró con cierta nostalgia—. Aunque... actualmente el Segundo ya no forja más está dedicado completamente a servirle a líder, quizás si me permite podría hablar con él y servir como un mediador... —ofreció para luego enarcar la ceja.

    Aprender italiano, por capricho del líder Yakuza. Sonrió de forma amable y afirmó sin inconformidad. La sonrisa amable se volvió más autentica tras la advertencia que caía en la declaración que él mismo había hecho.

    —Prometer y cumplir, no es difícil para un Hebi, líder de los Yakuza —espetó de forma firme, los orbes azules rezaban determinación aunque por dentro Ryunosuke podría haberse tirado por la ventana gustoso, era demasiada presión quería sólo morir y escapar de todo aquello—. Sí estoy prometiendo que cuidaré de la princesa... sin importar qué, Jamal-dono, lo haré... —hizo una leve reverencia con la cabeza.

    Lo que vino después fue meramente circunstancial, dieron autorización para salir a ver los cerezos, Vito-san se retiró -era una persona extraña-, y más amenazas con respecto a la autonomía de la preciada princesa. Se esperaba, desde luego, que la princesa declinara la oferta, iba a ser vergonzoso para Ryunosuke pues quedaría como un inútil que no podía ni siquiera hacer que la señorita cumpliera con su parte del trato después de todo la peor parte se la estaba llevando él al recibir todo tipo de advertencias, amenazas, tortuosos entrenamientos y díficiles pruebas que creía iban a venir, aunque la peor parte era estar lejos de su hogar, lejos de la única persona que realmente lo quería y lo veía como un familiar.

    Sonrió suave al descubrir que bien o mal, justos o temibles, amable so crueles, esa familia yakuza era realmente una familia, sentía el amor que cada uno de los miembros sentía entre ellos. Jamal sólo era malo para hacer saber que le importaba su hija, con Vito era normal, Kamil estaba acostumbrada a ser protegida y por ende se comportaba de tal manera, para todos ellos él era un intruso que no debía estar ahí osando a pedir algo que quizás ni siquiera era digno de solicitar. Estando en esa mesa rodeado de personas que se amaban, se sintió más sólo que nunca. La sonrisa le tembló acomodando los cubiertos para disponer a disfrutar el postre cuando atendió el llamado por la princesa.

    —Gracias por aceptar mi ofrecimiento, Kamil-hime, espero el clima siga de buenas para permitirnos salir... —no quiso agregar ningún comentario de más, sólo quería terminar para retirarse, había empezado a sentirse enfermo, y no de forma física precisamente.
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    Jamal

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Jamal el Vie Abr 15, 2016 11:23 am

    Desde donde estaba vio a los dos jovenes tanto a su preciosa hija como al pequeño Hebi, sonrió divertido.

    -Hebi-kun, tengo algo para usted.

    De entre sus ropas saco un hilo negro que colgaba de su cuello ahí colgando como relicario estaba un anillo de aspecto delicado y poco usual, le dedico una ultima sonrisa al anillo lo que representaba le trajo grandes recuerdos.

    -A pasado una semana con nosotros Hebi-kun, después de su encuetro de hoy usted puede visitar a los suyos, también pongo a su disposición la palomas mensajeras se que debe extrañar a su familia, este anillo debe mostrarlo en los limites de Nagoya ya sea para entrar o para salir de aquí, también sera su pase para obtener ayuda de gente que esta ligada a nuestro pequeño grupo, es un secreto y espero que no salga a oidos de alguien más.


    Lo había extendido hacía el invitado para luego mirar a su pequeña hija de una manera mas especial, la diplomacia con la que había tratado al chico le conmovia, había pensado que estallaría en cualquier momento y se agarrarian de los pelos, ambos chicos, sin embargo los dos parecían mas maduros que el propio Jamal.

    Al entregar la pieza cruzo los dedos miro los planos a medio comer y las tripas se le revolvieron, comenzo a darle asco por lo que prefirio hechar la silla hacía atrás y retroceder.

    -Ese evento para obtener la Kokkai, no dude que tiene todo mi apoyo, si hay algo que crea le sea de utilidad no dude en tomarlo.


    Se levanto de la mesa pues lo que venía adelante no estaba seguro de querer verlo, antes de disculparse regreso sobre sus pasos apoyandose en la mesa.

    -AH lo olvidada Hebi-kun, desde mañana pondre dos hombres que seran su escolta, iran con usted para cualquier lado que vaya y no esta en discución, cuando vaya a ver a su familia ellos esperaran fuera de territorio Hebi, pero estaran ahí cuando regrese. Me retiro con permiso.


    Hizo una leve inclinación a modo de disculpa y cuando paso alado de su hija le acaricio la mejilla al pasar y luego beso la coronilla de su cabeza, de todos modos había visto que Kamil se comportaba excelentemente.



    _______

    Aquí termina mi parte XD Suerte Ryu-chan ¡¡¡¡¡¡
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    Kamil Sakuragi

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Kamil Sakuragi el Sáb Abr 16, 2016 8:56 am

    La hija del líder fue vagamente consciente de lo que sucedía a su alrededor, en su plato la panacota cubierta de frutos rojos se ladeaba lentamente mientras se deshacía bajo el jugueteo de su cubierto, recordaba el delicioso sabor ligeramente agridulce y cremoso del clásico italiano, por un momento se pregunto si su decisión de no degustarlo era la correcta y verifico el estado de su estomago pero era inútil, se sentía igual de revuelto e intranquilo. Hubo un tiempo en que nada parecía tan importante como para pasar de alguno de sus platos favoritos, pero ese no era el actual.

    Y entonces Kamil noto que se habían quedado solos, por la caricia de su padre mas que nada por un desbordante uso de su intuición, pensó con cierta ironía para si misma. Ni siquiera había sido capaz de rogar a su padre que no la dejase, incluso de haber tenido la ocasión, no era de las que rogaban. Intento pensar que su grado de nerviosismo y su aumento exponencial eran los culpables de aquella distracción, sin embargo no era ese el sentimiento que la embargaba, al mirar al de ojos azules al otro lado de la mesa como ya había hecho de manera furtiva a lo largo de la comida.  

    Por largos segundo no estuvo segura de como proceder su carácter franco la impulsaba a iniciar una conversación no del todo civilizada con el irritante joven, mientras que su educación la llevaba en dirección opuesta, a Kamil no le gustaban las cosas complicadas especialmente no veía el punto en dar rodeos a lo que necesitaba ser dicho. Se puso de píe y miro al joven solo para verificar que no estaba comiendo, al igual que ella - Vamos afuera Kobayashi-dono- sonrió con cierta suficiencia, incluso para ella la expresión había sonado como un desafió.

    En ese momento dio media vuelta para dirigirse al pasillo con claras intenciones de enfilar hacia el jardín del ala norte, el cual estaba segura que el no conocía, dedico un inclinamiento de cabeza a las mucamas para indicarles que habían terminado y les sonrió con amabilidad. No se giro ni una sola vez para ver si el joven de las serpientes le seguía, no era una cuestión de seguridad en si misma sino un instinto de preservación. No obstante sus pasos no eran rápidos, sino reflexivos y tranquilos. Folia caminar de aquella manera con asiduidad, empapandose de lo que le rodeaba.

    No paso mucho tiempo antes de que llegase al portal del jardín y se apoyase en la baranda de madera, para este momento su nerviosismo había decaído por completo y solo quedaba en su expresión aquella serena alegría que solía describirla. El viento soplaba con suavidad y mecia los cabellos de la joven que se habían soltado de su recogido por voluntad propia debido a su peso. El silencio termino por ser insoportable para la joven justo entonces-El verano japones es realmente hermoso, ¿No cree?... todo es tan colorido, y al mismo tiempo sereno y pacifico... - no miro al joven mientras hablaba, pero podía sentir su presencia.  

    Finalmente se giro completamente para observarlo directamente - Apuesto a que podría mirarlo por siempre, simplemente el cambio de las estaciones... una belleza clásica- alzo el rostro y lo ladeo con ligereza mientras observaba sus reacciones. Sus manos soltaron la baranda de madera y se colocaron frente a su cuerpo tomándose la una a la otra- No me gustan... las personas pasivas...- bajo la mirada entonces y suspiro con suavidad -Para mi esa clase de comportamiento conformista... lo odio- el viento revolvió suavemente sus cabellos y de algún modo sintio que ese efecto seria mas dramático.
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    Kobayashi Ryunosuke

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Kobayashi Ryunosuke el Sáb Abr 16, 2016 1:01 pm

    Hizo una leve inclinación de cabeza cuando Jamal-dono se alejó, su mirada dio a dar con Kamil nuevamente. Suspiró, pensaba en cuanto tiempo pasaría antes de que Kamil y él terminaran matándose el uno al otro, pero muy distinto a su pensamiento la chica guardó silencio hasta que lo invitó a salir, aunque esa invitación sonó a un duelo, y al joven Hebi no le quedó otro remedio que seguirla, sus pasos iban por detrás de la bella anfitriona. Estudiaba la silueta y el modo en que ese vestido acentuaba la cintura estrella e infantil de la niña. Aún era una niña forrada en un elegante vestido.

    Sus pasos se detuvieron cuando llegaron justo en el jardín, o al menos en la pequeña terraza saliente al jardín. Los ojos de Kobayashi exploraron el lugar, después viraron a la pequeña que hablaba. Sus palabras eran cuidadosas y juiciosas, era como si hablara con alguno de sus maestros de literatura clásica pero más bonita y con voz más suave.

    —Sí, hermosos... —respondió para que supiera que estaba ahí al pendiente. Se cruzó de brazos y sus ojos nuevamente fueron a dar a la chica que ahora lo veía de frente. Ladeó el rostro para observarla detenidamente. Cara pequeña guardaba rasgos de la niñez que se perdían a cada segundo, la adolescencia la llamaban quedamente al oído, cabello negro como laca pulida, ojos expresivos, transparentes, eran igual a los de su madre, no, los de su madre habían visto mucha sangre correr, los de esa niña eran puros e inocentes. Su piel era pálida, Ryunosuke siempre había pensado que los japoneses tenían algo con las pieles pálidas, y por último, ese espíritu que se podía leer a través de sus acciones, de sus palabras, pensamiento que confirmó tras la última aseveración de la menor. El joven samurái sonrió y desvió la mirada de ella.

    —Si no fuera una persona pasiva no estaría aquí, princesa... Todos en esta vida tenemos un propósito y el líder de mi clan cree que mi propósito es servirte como esposo... así que sí él cree eso, pues por el bien de mi clan debo de creerlo yo también —confesó sincero—. Puedes llamarme Ryunosuke, no me interesa que uses mi apellido o el dono... no tengo intenciones de someterte ni mucho menos obligarte a hacer esto o aquello —se acercó a la pequeña pero se desvió a un costado donde se recargó del barandal.

    —Además... sin que lo dijeras me di cuenta que no eres una persona pasiva... Ka-mil-kun —deletreó mofándose de la caída de la menor en el árbol, la miró de reojo. Suspiró—. Tienes bellos jardines aquí... —admitió e irguió su espalda, miró a la niña—. Ahora que la próxima vez que te vistas de chico deberás por lo menos aprender a seguir en tu papel... en Japón hay muchos hombres que usan el cabello largo, así que podrías seguir fingiendo ser un chico aunque toda le melena salga al aire... Te tratan como una princesa cuando en tus venas corre sangre de guerrero... lo sé por el modo en que me has estado mirando como si quisieras asesinarme desde que descubriste quien era... —volvió a desviar la mirada al jardín.

    —¿Extrañas a tu madre? —susurró ya sin afán de querer molestarla, él sabía la desgracia por la que el clan Yakuza había acudido a ellos.
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    Kamil Sakuragi

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Kamil Sakuragi el Sáb Abr 16, 2016 2:09 pm

    Kamil apretó con fuerza la mano derecha sobre su puño izquierdo, no podía aceptar lo que escuchaba de Ryunosuke, incluso aunque notaba la completa sinceridad con que expresaba su sentir respecto al compromiso. ¿Es que el no tenia deseos propios?, bajo la vista sintiéndose un poco derrotada a la par que egoísta. Aunque podía comprender aquel sentido del deber, incluso aunque para ella todo el clan era su familia del mismo modo que parecía ser para el Hebi. ¿Era tan malo desear un amor propio?. Dejo escapar un suspiro que se convirtió lentamente en una sonrisa desganada finalmente aquel renacuajo era mucho mas maduro que ella, incluso aunque prácticamente le había dicho que lo odiaba, seguida tranquilo.

    -No tienes que ser... tan amable conmigo, incluso si es un deber o educación...- Tenia en mente decirle que hiciera lo que quisiera, pero en realidad solamente quería saber cual era su verdadero deseo, intuía que había mas detrás de él. Sin embargo se vio interrumpida cuando el se coloco a su lado, pudo apreciar por el rabillo del ojo aquella mirada tan turbadora aunque tenia que mirar un poco hacia arriba para ello, habría jurado que sus estaturas eran similares pero se daba cuenta que no era del todo correcto, era en realidad unos centímetros mas alto. Dejo que su vista se desviara hacia las manos que se deslizaban por la baranda en un gesto casual y comprobó que también eran mas grandes que las suyas.

    En ese momento creyó detectar un atisbo de burla en su voz, uno que se reflejo en el brillo de su mirada y no pudo evitar un leve sonrojo y desviar rápidamente la vista de él para recomponerse de impacto, ¿Que era idiota?, ¿Que había de sorprendente en unas manos masculinas?, ¡era de lo mas obvio!, por un momento quiso reírse de sí misma e incluso sin poder contenerse soltó una carcajada olvidando por completo cubrirse el rostro como debería haber hecho - No estaba... fingiendo... ser un chico... aunque te haya engañado sin ser muy convincente... Ryu-chan. El recuerdo del modo infantil en que el había reaccionado a su intromisión se había superpuesto al momento de pánico que había experimentado cuando pensó que su padre lo mataría.

    Sin embargo el de ojos azules seguía yendo por el camino de la seriedad, parecía algo grabado en su personalidad mas profunda, Kamil no pudo evitar pensar que era triste para un niño ser tan estricto, incluso uno que como el que poseía unos ojos tan fríos, unos ojos que habían enfrentado a una frialdad que la yakuza jamás conocería. El susurro de las hojas de los arboles acompaño a las palabras del pequeño espadachín y una vez mas Kamil sintio que se sonrojaba, era como sí el la estuviese reconociendo como quien era realmente, incluso antes de que ella lo supiese, pero el desvió la mirada dándole a penas tiempo de recomponerse a sus palabras.


    Entonces escucho sus palabras finales, un susurro tan débil que quizá se lo había imaginado, en realidad no estaba del todo segura de que hubiese preguntado, pero el contexto le dio la pista faltante. ¿La echaba de menos?, se lo pregunto a sí misma sin estar del todo segura de la respuesta, si cerraba los ojos aun podía recordar su sonrisa y el sonido de su voz, sus colores. Sin embargo había una parte de ella que poco a poco había comenzado a olvidar su rostro, como si se tratase de un sueño, en su lugar recordaba su propio llanto por las noches y los brazos cálidos de Haya-chan, la reclusión de su padre, todos aquellos sentimientos que quería detener... pero ¿se debía eso a que la extrañaba?.

    -Tengo miedo... de olvidar como se veía- se giro para ver el jardín y apoyo la mejilla sobre la palma, no quería sentirse vulnerable en especial cuando tenia a esa persona tan cerca de sí misma -Y pienso que hay... muchas cosas que quiero decirle... cosas que quiero preguntarle... la he extrañado mucho tiempo - dejo escapar un suspiro -Pero no soy lo suficientemente fuerte para traerla de vuelta... y extrañarla no ha hecho nada por mi- se estiro con suavidad y estiro la mano izquierda por el pilar de madera antes de apoyarse sobre el para saltar al jardín -Dime Ryu-chan... ¿No estas cansado de esperar por que las cosas ocurran?-
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    Kobayashi Ryunosuke

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Kobayashi Ryunosuke el Sáb Abr 16, 2016 3:03 pm

    Kamil se rió de forma tan espontanea que tomó desprevenido a Ryunosuke. El corazón del muchacho latió fuerte que dolió, frunció el ceño riendo entredientes acompañando esa risa tan limpia y natural, no era fingida ni forzada, sólo era una risa por una tontería dicha. Entonces la niña no quería hacerse pasar por hombre, claro, era obvio que la curiosidad la motivara a incursionar en el travestir. Negó mojando sus labios y escuchando a la menor expresarse. Debía de reconocer que no era la niña tonta mimada que pensó que era en un principio por lo cual le debía una disculpa, pero creía que estaba de más en ese momento.

    —Que envidia —inquirió al escucharla hablar sobre algo que él no tenía pero que ella había tenido, por poco tiempo, pero había sido suya. Por un momento quiso darle algunas palabras para hacerla sentir mejor, quizás había ido demasiado lejos al preguntarle algo tan directo pero ella se había consolado así misma, y volvía a parecer la misma niña petulante que no bajaba la cabeza ni era pasiva, ella era de las que se movían y hacía que todos se movieran consigo, de una u otra forma. Sus ojos abrieron a la par cuando la vio saltar con tal habilidad, el principal temor de la serpiente fue que el vestido se enredara y ella cayera, pero por el contrario, al parecer la yakuza tenía esa parte dominada.

    —Supongo que Kamil-kun sí está cansada de eso ¿no?... —suspiró peinando hacia atrás algunos mechones que se habían salido de su pequeña cola de cabello—... No debo esperar menos de ti... ¿no? —murmuró y la imitó saltando al jardín, abajo acomodó su ropa con religiosa concentración y la miró enarcando la ceja, aclaró la garganta en su postura más seria—. Se te vio el fondo del vestido... —declaró sonriendo de lado en forma de burla y empezando a caminar por el jardín.

    Los rayos de sol de la tarde calentaban sus cabezas y la superficie general por lo cual las flores soltaban sus aromas propios dando un embriagador olor era agradable sin contar que las sombras de los árboles parecían extenderse para que ambos caminaran.

    —Mi tío y el segundo fueron alumnos de la Perra blanca... tu madre —la miró de reojo—. Así que... muy a tu pesar, señorita Kamil... si debes esperar que eso pase... de ahí en fuera —alzó su cabeza para ver que del árbol de las ramas más altas pendían unas grandes manzanas sonrió—... de ahí en fuera puedes apresurar las cosas... —torció la sonrisa antes de acercarse sin problema para coger a la menor de la cadera y alzarla casi sin problema para que alcanzará la fruta—. cuando trabajas en equipo... es más fácil obtener las cosas...
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    Kamil Sakuragi

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    Re: Kekkon ( priv. )

    Mensaje  Kamil Sakuragi el Sáb Abr 16, 2016 4:14 pm

    Su descenso no había sido elegante del todo y sabía que si Kata la hubiese visto estaría encerrada en su habitación haciendo bordado de punto y arreglos florales hasta que sus dedos estuviesen completamente destrozados, pero a decir verdad le daba igual, estaba siendo ella misma en todos los sentidos. Al pensar en Kata volvió a sentir un pequeño golpe de remordimiento en el pecho por haberla engañado, definitivamente tenia que pensar en algo bueno para compensar los momentos que le había hecho pasar.

    El salto de Ryunosuke por otro lado fue limpio e incluso elegante, la manera petulante en que se arreglaba la ropa le hizo desear tomar un puño de tierra y lanzarselo justo al rostro para deshacerse de aquella expresión, sin embargo tenia que admitir que había algo se sentía natural en esa expresión, o al menos mucho mas natural que todas las que le había mostrado mientras comían. El comentario que dijo por otro lado la hizo sonrojar hasta la raíz del pelo y entonces si no se contuvo, con las mejillas llenas de aire en una expresión infantil corrió hacia el con toda la intensión de lanzarlo al estanque de los peces koi.

    Le siguió hasta el pie del manzano decidida a darle su "castigo divino" pero el fue mas rápido y se dirigió a su encuentro mientras hablaba, sus manos rodearon su cintura y la alzaron como si pesase menos que una pluma, sus grandes ojos cafés se abrieron un poco mas al cruzarse con los azules del joven mientras la alzaba, la sorpresa del movimiento le hizo olvidar su enojo por un momento mientras sus dedos se cerraban en torno a la delicada fruta de un rojo intenso. Sin pensarlo demasiado la atrajo hacía su pecho para arrancarla, ¿le estaba diciendo que estaba de su lado?.

    No pudo meditar demasiado al respecto puesto que otra idea se sobrepuso a las palabras que el Hebi pronunciaba, Kamil solo podía repetir en su mente las palabras "vestido", "levantar" y "fondo", en ese momento su sonrojo exploto completamente y la vergüenza le hizo dejar caer la manzana sobre la cabeza de quien la sostenía de manera muy poco delicada. Se alejo de el dando un salto y lo encaró - ¡e-e- eres un pervertido! - tanto sus palabras como su semblante tranquilo y sus acciones habían hecho que el corazón de la joven se acelerara llevandola a ese estado de alteración que ni ella misma sabia explicarse.

    Lo abría abofeteado, sin embargo se limito a tomar la orilla de su falda y echar a correr en dirección opuesta buscando golpeando con fuerza el suelo de madera al entrar de regreso en su hogar, mientras mascullaba palabras como "idiota" o "muérete maldito pervertido", el lugar en su cintura donde sus manos habían estado se sentía aun cálido y hormigueaba ligeramente, era la primera persona fuera de su familia que le tocaba de modo tan familiar, y no quería analizar aquellos extraños sentimientos en presencia de el.

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    Re: Kekkon ( priv. )

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